Los 3 Gunas

Los 3 Gunas o cualidades de la naturaleza: Satva, Tamas, Rajas

Según la filosofía yóguica, todo el universo puede dividirse en dos categorías principales: Prakriti (Maya o Ilusión) y Purusha (Realidad). Según esta filosofía, todo lo que es cambiante, lo que no es infinito, forma parte de Maya. Purusha, en cambio, es la única realidad, es el único elemento inmutable del universo: el Ser, el alma. Todo dentro de Prakriti, el mundo ilusorio, consta de tres Gunas (cualidades). Estas tres cualidades están presentes en todos los objetos en varios grados, una cualidad está siempre más presente o dominante que las otras. Las tres Gunas son Sattva (pureza), Rajas (actividad) y Tamas (oscuridad, destrucción). Las Gunas están presentes en todo: los seres humanos, los alimentos, los objetos animados y los innatos.

Sólo el alma es eterna, mientras que Maya o Prakriti es cambiante e ilusoria (irreal). La dificultad radica en poder discriminar entre lo real y lo irreal. Ese es el objetivo último del Yoga: ver más allá de la ilusión y ver la realidad. Sólo una persona que es capaz de ver la realidad puede alcanzar el estado de Samadhi o Iluminación.

Nosotros, como seres humanos, tenemos la posibilidad de cambiar conscientemente los niveles de las gunas en nuestro cuerpo y nuestra mente. Alterando la presencia e influencia de los objetos externos, el estilo de vida y los pensamientos, podemos aumentar o disminuir las gunas. Cualquiera de las gunas que predomine afectará a la forma en que percibimos el mundo que nos rodea. Afectará al comportamiento, la actitud, las acciones, los apegos, etc. Por ejemplo, una persona que es predominantemente tamásica verá todo como negativo y destructivo. Una persona más sáttvica, en cambio, percibirá el universo como algo positivo y encontrará alegría y felicidad en todo. Sin embargo, la mente es muy inestable y puede fluctuar muy fácilmente de una guna predominante a otra.

Un acercamiento a los Gunas

La palabra guna se traduce literalmente como “hebra” o “fibra” e implica que, como los hilos de la ropa, los gunas están entretejidos para formar el universo objetivo. Filosóficamente, la teoría de los gunas explica de qué está hecho el universo y cómo se manifiesta a sí mismo como mente y materia. Pero lo más importante para los practicantes de yoga, es que la conciencia de los gunas nos dice si estamos avanzando realmente en la vida (sattva), si estamos caminando en círculos (rajas) o perdiendo el rumbo (tamas).

Sattva – La Guna de la pureza y la armonía
Sattva se manifiesta como pureza, conocimiento y armonía. Es la cualidad de la bondad, la alegría, la satisfacción, la nobleza y la satisfacción. Está libre de miedo, violencia, ira y malicia. La cualidad sátvica es pura y perdonadora. Es la guna que la gente quiere aumentar para alcanzar el estado de Samadhi o Liberación. Aumentar el sattva es posible reduciendo rajas y tamas, tanto en tu mente como en tu cuerpo. Los alimentos sátvicos son frescos y puros y crecen por encima del suelo, recibiendo su energía positiva de la luz del sol. Practicando el yoga y llevando un estilo de vida no violento, rodeándote de gente positiva y realizando actividades que te aporten alegría a ti y a los demás, aumentas los elementos sáttvicos en tu mente y cuerpo.

Rajas – La Guna de la Pasión y la Manipulación
Rajas se representa a sí mismo por la pasión, la acción, la energía y el movimiento. Rajas se caracteriza por un sentimiento de apego, un anhelo de satisfacción y deseo. Si quieres disminuir el nivel de rajas, evita el consumo de alimentos rajásicos como la comida frita y picante y los estimulantes como la cafeína.

Tamas
Tamas se manifiesta como impureza, pereza y oscuridad. Es la consecuencia de la ignorancia e impide a todos los seres ver la realidad. Para disminuir los elementos tamásicos en la mente y el cuerpo, evita comer alimentos tamásicos (por ejemplo, alcohol, carne, alimentos procesados), y darte un capricho (por ejemplo, comer en exceso, dormir demasiado, etc.).

Conciencia cotidiana

El proceso de trabajar con los gunas se desarrolla sistemáticamente en cuatro etapas:

1. La interacción de los gunas ocurre casi en su totalidad fuera de tu conciencia.

2. Empiezas a notar los gunas en el mundo que te rodea (como la exhibición de productos rajásicos junto a la caja registradora o los sonidos sáttvicos de una sonata de Mozart) y aprendes a reconocer las sensaciones que provocan sus cualidades particulares.

3. Eres testigo de tus propios hábitos sátvicos, rajásicos y tamásicos.

4. Por último, comienzas a modelar tu relación con los gunas: cultivando sattva, suavizando los impulsos rajásicos y activando tamas en servicio de la estabilidad y el descanso.

Las gunas están en todas partes

Las gunas están presentes en cada parte de maya. Pueden verse en el día, las estaciones, la comida, los pensamientos y las acciones. Por ejemplo, por la mañana temprano hay sattva, por la tarde hay rajas y por la noche hay tamas.

¿Cómo nos influyen los Gunas?

Los tres Gunas nos afectan profundamente. Afectan a nuestro pensamiento, acciones, hábitos y caracteres. Por ejemplo, una persona influenciada por tamas tendrá pensamientos, acciones y hábitos negativos. Incluso puede hacer una buena acción, sus motivos estarán influenciados por tamas.

Los 3 Gunas están siempre presentes en todo

No puede haber sattva puro sin rajas y tamas. Tampoco puede haber rajas puro sin tamas y sattva, o tamas puro sin sattva ni rajas.

Sattva nos ata al apego con la felicidad, rajas nos ata al apego con la actividad y tamas nos ata al apego con la ilusión. Mientras estemos influenciados por cualquiera de las tres Gunas, permaneceremos en la esclavitud de Maya. Para alcanzar el Samadhi o la Iluminación, el primer paso es aumentar sattva y disminuir rajas y tamas. A continuación, el objetivo final es desapegarse de las 3 gunas y ver la realidad más allá de Maya. Una persona que ha trascendido los 3 gunas es indiferente a la dualidad de la vida como el dolor y el placer. No le molestan las gunas y sabe que las gunas son parte de Maya, y no de la única realidad del universo que es el Ser. Como se dice en el Bhagavad Gita:

“Cuando uno se eleva por encima de las tres gunas que se originan en el cuerpo;
uno se libera del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte; y alcanza la iluminación” (Bhagavad Gita 14.20)

Los Purusharthas

“Si no sacas lo que hay dentro de ti, lo que no saques te destruirá. Si sacas lo que hay dentro de ti, lo que saques te salvará”. ~ Cristo

Los Purusharthas son los valores inherentes al Universo:
Artha (valores económicos)
Kama (placer)
Dharma (rectitud)
Moksha (liberación)
Los Purusharthas son el modelo para la realización humana. Trabajar con ellos te ayuda a crear una vida satisfactoria y equilibrada en el nivel más profundo y holístico. Ofrecen una forma de evaluar tu vida y tomar buenas decisiones. Conocer tus objetivos da sentido a tu práctica espiritual.

  1. Dharma
    Dharma significa la verdad, la forma correcta de vivir y los comportamientos humanos considerados necesarios para el orden de las cosas en el mundo. A mayor escala, se refiere a la ley cósmica o a las reglas que crearon el Universo a partir del caos.

A nivel individual, puedes pensar en el Dharma como tu verdadero propósito en la vida o la base ética sobre la que vives tu vida.

También es
– Ser consciente en tus acciones, palabras y pensamientos.
– Tener compasión y sensibilidad hacia las necesidades de los demás.
– Estar despierto a la existencia de lo Divino dentro de ti.

El Bhagavad Gita dice: “Mejor tu propio Dharma aunque sea imperfecto que el Dharma de otro hecho perfectamente”. Esto significa que tienes que encontrar tu propia verdad y aunque puedas cometer errores en el camino, esto sigue siendo preferible a tratar de copiar a otros.

El Vedanta nos dice que sabrás cuando estás en el Dharma cuando tus acciones son espontáneamente correctas, sabes automáticamente qué hacer en cualquier situación, estás en armonía con todo lo que te rodea y tu vida está apoyada por ello, te sientes completo dentro de ti mismo y la vida se vuelve sin esfuerzo.

El Dharma se considera el primero de los Purusharthas porque sin él, Artha y Kama pueden volverse fácilmente autodestructivos. Sin embargo, Artha y Kama, cuando están equilibrados, también sirven para apoyar tu Camino Dhármico y, finalmente, tu Dharma exterior te lleva a Moksha interior.

Puedes preguntarte a ti mismo “¿Cuál es mi propósito, cómo puedo servir?”. Haz la pregunta en silencio y escucha la respuesta que surja, sin evaluar ni juzgar. También recomendamos hacer dos listas, una de todas las cosas en las que eres bueno y la otra de todas las cosas que realmente disfrutas haciendo. Los elementos que aparecen en ambas listas te darán una pista sobre tu Dharma o el camino a seguir.

  1. Artha
    Artha es la seguridad de tener la comodidad material que necesitas para vivir en el mundo con tranquilidad. Mientras que algunas personas piensan que ser espiritual significa ser pobre, Artha no consiste en rechazar el mundo, sino en estar contento con las cosas que posees. Es vivir con habilidad en un mundo de objetos materiales que existen para tu beneficio.

Artha es una de las dignidades humanas básicas: tener suficientes bienes para vivir y cuidar de tu familia, sin acaparar ni ser codicioso. Artha te guía para que te preguntes: “¿Qué es lo que considero verdaderamente valioso?”.

Las necesidades varían de una persona a otra. Artha incluye todo lo que hay en tu entorno que te permite vivir una vida plena y también los medios para conseguirlo. Incluye el conocimiento, las amistades, el amor, la carrera, las habilidades, la buena salud y la prosperidad. Los Upanishads nos dicen: “No hay alegría en la pequeñez, la alegría está en el infinito”.

En última instancia, Artha es la búsqueda de actividades y medios necesarios para una vida alegre y placentera. El Vedanta dice que debes

– Descubrir un camino para que el dinero corra detrás de ti y no al revés.
– Hacer un trabajo que sea compatible con tu naturaleza y capacidades.
– Hacer un trabajo que sirva a la sociedad.
– Hacer un trabajo que realmente te guste.
– Confía en el infinito poder organizador del Universo.

  1. Kama
    El deseo de placer es lo que impulsa el comportamiento humano. Una vida sin placer y disfrute es hueca y vacía.

Kama se refiere a este placer, que puede ser la sensualidad, pero también el arte, la música, la belleza, el amor, la intimidad, el afecto, el compañerismo y la amabilidad; es lo que aporta una sensación de deleite a tu vida. Los tipos adecuados de placer te llevan hacia tu Dharma y te ayudan a cumplirlo con pasión. El kama es bueno y necesario cuando existe para apoyar el Dharma y se convierte en parte de la riqueza de la vida. Sin embargo, el exceso de Kama puede conducir a la sobreindulgencia, la adicción, la pereza, la codicia y la lujuria.

Para practicar Kama con éxito, debes preguntarte: “¿Están mis placeres alineados con el propósito de mi vida?” Los Upanishads nos dicen: “Tal como es tu deseo, así es tu voluntad, tal como es tu voluntad, así es tu obra, tal como es tu obra, así es tu destino, y Tú eres lo que es tu profundo deseo impulsor”.

Muchos occidentales conocieron el Kama cuando se popularizó el antiguo texto indio El Kama Sutra. Desgraciadamente, en general se interpretó erróneamente como un manual de sexo; en realidad es una guía para una vida virtuosa y llena de gracia que habla de la naturaleza del amor, la vida familiar y otros aspectos relacionados con las facultades de la vida humana orientadas al placer. En realidad, describe Kama como un aspecto esencial y gozoso de la existencia humana.

Practicar Kama desde una perspectiva yóguica significa practicar el estar plenamente presente con lo que se está experimentando. Kama es una experiencia sensorial total que incluye el descubrimiento del objeto, el aprendizaje del objeto, el establecimiento de la conexión emocional, el aprendizaje del proceso de disfrute y la experiencia de la sensación de bienestar resultante antes, durante y después de la experiencia.

  1. Moksha
    Cuando vives tu Dharma, totalmente apoyado por Artha y Kama, amanece Moksha o la liberación final.

Moksha es tu verdadera naturaleza, es lo que realmente eres.

Incluye:
Emancipación.
Liberación.
Libertad del ciclo de muerte y renacimiento.
La liberación de la ignorancia.
Autorrealización y autoconocimiento.
Conciencia de la Unidad del Alma Suprema.
La eliminación de los obstáculos a una vida sin restricciones.
El acceso a nuestro pleno potencial humano de creatividad, compasión y comprensión.

Moksha es una autodisciplina tan perfecta que se convierte en inconsciente, en una segunda naturaleza, en una comprensión no mundana y en un estado de felicidad. Esta liberación proviene de una vida vivida con pureza interior, mente alerta, dirigida por la razón, la inteligencia y la realización del Ser Supremo que habita en todos los seres.

Lao Tzu nos dice: “Conocer a los demás es la sabiduría, conocerte a ti mismo es la Iluminación”.

Moksha se considera la liberación final de la ilusión de la vida. Los Upanishads describen al individuo liberado como alguien que trata a los demás con respeto (independientemente de cómo le traten los demás); devuelve la ira con palabras suaves y amables; no espera elogios de los demás; nunca hiere ni daña a ninguna forma de vida; se siente tan cómodo estando solo como en presencia de los demás; y es humilde de mente clara y firme, directa, compasiva y paciente.

“Que tu vida sea simple y pura para que sólo conozcas la belleza. Que tu mente sea clara y tranquila para que sólo hables de la Verdad. Que tu corazón esté lleno de amor y compasión para que irradies Luz a todos los que conozcas. Que todo lo que hagas sea bendecido con la Gracia Divina”. Swami Chinmayananda

Dolor Lumbar

8 posturas de yoga para aliviar el dolor lumbar
¿tu espalda baja no está bien? El yoga puede ayudarle a encontrar el alivio que se merece.

Qué es lo que realmente duele cuando tenemos dolor de espalda?
La parte baja de la espalda está formada por las cinco vértebras lumbares de la parte inferior de la columna vertebral (L1 a L5). Las vértebras lumbares son las más grandes en comparación con el resto de la columna vertebral y ayudan a sostener la parte superior e inferior del cuerpo, permiten girar y mover el torso y protegen la médula espinal. Aquí también hay una compleja red de ligamentos, músculos y tendones que ayudan a que todo se mueva correctamente y se mantenga en su sitio.

La región lumbar soporta grandes tensiones y cargas pesadas cuando caminas, corres, levantas, transportas o haces prácticamente cualquier cosa, por lo que no es de extrañar que el dolor lumbar sea tan frecuente.

Hay algunos problemas que pueden causar dolor lumbar. Una protuberancia discal se produce cuando la amortiguación entre las vértebras se comprime y no puede hacer su trabajo correctamente. Las hernias discales pueden provocar pellizcos en los nervios. Pero, a menudo, el dolor lumbar es un síntoma de una distensión o desgarro que se produce como resultado de un debilitamiento de los músculos.

¿Qué causa el dolor lumbar?
Aparte de las razones médicas más comunes, como una protuberancia discal o la artrosis, una de las principales causas del dolor lumbar es estar sentado o de pie durante mucho tiempo. Cuanto más te sientas, menos utilizas tus músculos estabilizadores, lo que hace que se debiliten y tengan dificultades para hacer su trabajo cuando los necesitas, lo que provoca tirones/tensiones o esguinces musculares (y mucho dolor).

Cuando los músculos son débiles, las acciones más sencillas pueden provocar dolor lumbar: coger a tu hijo, cargar algo pesado o girar en sentido contrario en el coche.

Estas posturas de yoga ayudan a relajar los músculos tensos, a fortalecer los músculos débiles y a aliviar el dolor lumbar.

de 5 a 10 respiraciones en cada postura sería lo recomendable, pero recuerda, tómate tu tiempo para hacer cada postura, y si algo te duele en algún momento, ¡detente! Adapta tu práctica a cómo se siente tu cuerpo en cada momento, y sé amable contigo mismo para asegurarte de no empeorar tu dolor de espalda.

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Meditación trataka – vela

Técnica:


Siéntate en postura de meditación frente a una vela. Coloca la vela a un brazo de distancia de ti con la mecha de la vela a la misma altura que tu pecho. Si la vela se coloca demasiado alta, puede crear tensión en el centro de las cejas o producir una sensación de ardor en los ojos. La llama debe estar quieta y no moverse en una corriente de aire. Cierre los ojos. Repite mentalmente tu Mantra como en la meditación.

Abre los ojos y mire la llama sin parpadear. La llama tiene tres zonas de color. En la base de la mecha es de color rojizo, en el centro es de color blanco brillante y en la punta es ligeramente ahumada. Concéntrese en la parte superior de la llama, donde es más brillante.


Vuelve a cerrar los ojos. Si aparece la imagen de la llama en su interior, concéntrate suavemente en esa imagen sin crear ninguna tensión. Trata de no perseguir ni aferrarse a la imagen, de lo contrario se desvanecerá y desaparecerá.


Repite la práctica 3 veces.


El tiempo de práctica debe aumentar gradualmente. En las etapas iniciales, mira la llama sólo durante unos 10-15 segundos. Aumenta lentamente este tiempo, de modo que después de un año pueda mirar la llama durante 1 minuto y luego concentrarse en la imagen interior con los ojos cerrados durante unos 4 minutos. Bajo ninguna circunstancia se debe exceder este tiempo recomendado.


También se puede practicar Trataka mirando un punto blanco sobre un papel negro, o un punto negro sobre un papel blanco. Cuando uno se concentra en un punto blanco, lo ve como una imagen negra cuando los ojos están cerrados y viceversa con un punto negro.


Beneficios:
Purifica los ojos, fortalece los músculos oculares y mejora la visión y la memoria. Ayuda a conciliar el sueño y a mojar la cama. Refuerza la capacidad de concentración, por lo que se recomienda para los niños en edad escolar. Desarrolla la intuición, la capacidad de visualización y la fuerza de voluntad.


Precaución:
Este ejercicio no es adecuado para personas con problemas psíquicos. Las personas con tendencia a la esquizofrenia o a las alucinaciones no deben practicar el Trataka.

Anuloma viloma – pranayama

Siéntate en una postura de meditación cómoda.
Asegúrate de que la columna vertebral está erguida y el cuerpo relajado. El cuerpo debe quedar absolutamente quieto.

Al cabo de unos minutos, empieza a tomar conciencia de la respiración en las fosas nasales.
Al inspirar, toda la conciencia debe fluir con la respiración desde la punta de la nariz hasta el centro de las cejas.
Al espirar, toda tu conciencia debe fluir con la respiración desde el centro de las cejas hasta la punta de la nariz.
Toma conciencia de la forma triangular de la respiración entre las fosas nasales y el centro de las cejas. La base del triángulo está a la altura del labio superior, sus lados son los conductos nasales derecho e izquierdo, y su vértice está en el centro de las cejas.

Primero, siente la respiración entrando y saliendo por la fosa nasal izquierda, y luego por la derecha.
A continuación, toma conciencia de la respiración cuando entra y sale por ambas fosas nasales a la vez.
Una vez que te hayas establecido en esta conciencia de la respiración, comienza a alternar conscientemente el flujo de la respiración entre las dos fosas nasales.

Inhala conscientemente por la fosa nasal izquierda y exhala por la derecha, luego inhala por la derecha y exhala por la izquierda.
Esta es una ronda de anuloma viloma o nadi shodhana mental.
Completa 4 rondas.

Al principio, las rondas se pueden contar de la siguiente manera:
1 – inhalar la fosa nasal izquierda, exhalar la fosa nasal derecha; inhalar la fosa nasal derecha, exhalar la fosa nasal izquierda,
2 – repetir,
3 – repetir,
4 – repetir,
5 – inhalar ambas fosas nasales, exhalar ambas fosas nasales, y así sucesivamente.

Después de un poco de práctica, las rondas pueden contarse de 100 a cero de la siguiente manera:
100 – inhalar la fosa nasal izquierda, exhalar la fosa nasal derecha; inhalar la fosa nasal derecha, exhalar la fosa nasal izquierda,
99 – repetir,
98 – repetir,
97 – repetir,
96 – inhalar ambas fosas nasales, exhalar ambas fosas nasales, etc.

Nota: Es muy importante llevar la cuenta de las respiraciones , y si se comete un error, la práctica debe recomenzar desde 100.

El objetivo de la práctica es estimular el chakra ajna en el nivel subconsciente, psíquico, y para ello hay que mantener la conciencia. Esta conciencia es esencial para el desarrollo del control mental y también para el despertar del chakra ajna a la accesibilidad consciente. Esta práctica también puede integrarse muy bien en el yoga nidra.